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martes, 17 de abril de 2012

Conociendo a Dios

"Pensaste que yo era tal como tú"
(Salmo 50:21b)

Estas son las palabras de Dios al hombre impío, a aquel cuyo placer está en hacer lo que Dios aborrece. El hombre por naturaleza no busca a Dios por tanto no le conoce, cree haberlo alcanzado pero no le ha conocido verdaderamente, ha hecho un ídolo en su mente, por esta razón el Señor le dice: "pensaste que yo era tal como tú". El dios de los impíos es tan impío como ellos mismos, se complace de la maldad, mira con agrado el hurto, el adulterio, el engaño y tolera la soberbia. Por eso no hay temor de Dios en ellos pues su propio corazón les engaña, como dice David: "La transgresión habla al impío dentro de su corazón; no hay temor de Dios delante de sus ojos. Porque en sus propios ojos la transgresión le engaña en cuanto a descubrir su iniquidad y aborrecerla" (Salmo 36:1-2). No conocen al único Dios que es Santo Santo Santo, por esta razón no conocen su miserable condición.

Es necesario que los creyentes también afirmemos nuestro corazón con las palabras que Dios dice, pues la inclinación de nuestro corazón es pensar en un dios que es como nosotros. Dios en su gran misericordia se ha revelado a nosotros en su Palabra a fin de que le conozcamos de verdad y no sirvamos a ídolos sino sólo a El que es infinitamente glorioso y superior a nuestros pensamientos. Con esto entendemos que quienes buscan conocer a Dios fuera de la Escritura solo fantasean y se hinchan de imaginaciones.

Ten en cuenta querido lector que Dios no es como tú, El es completamente fiel y justo en todo lo que hace. El no miente ni quebranta sus promesas como tú lo harías. De tal manera Dios no es como tú que Pablo nos dice: "Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." (Romanos 5:7,8)

Desecha tus pensamientos acerca de Dios y con humildad busca en su Palabra como realmente es, porque EL no es como tú.

miércoles, 18 de enero de 2012

Seis breves reglas para los creyentes

  1. Nunca descuides la oración privada diaria; y cuando ores, recuerda que Dios está presente y que El oye tus oraciones. (Hebreos 11:6)
  2. Nunca descuides la lectura diaria de la Biblia en privado, y cuando leas recuerda que Dios te está hablando y que debes creer y actuar sobre lo que El dice. Creo que toda defección comienza por el descuido de estas dos reglas. (Juan 5.39)
  3. Nunca dejes pasar un día sin intentar hacer algo por Jesús. Reflexiona cada noche sobre lo que Jesús ha hecho por ti, y entonces pregúntate: ¿Qué estoy haciendo por El? (Mateo 5.13-16)
  4. Si tienes dudas de si una cosa es buena o mala, ve a tu habitación, arrodíllate y pide la bendición de Dios para esa cosa. Si no puedes hacerlo, es mala. (Romanos 14.23)
  5. Nunca tomes tu cristianismo de los cristianos, ni argumentes que porque tales y cuales personas hacen esto o aquello, tú también puedes (2 Corintios 10.12). Lo que has de preguntarte es: "¿Qué haría Cristo en mi lugar?", y luego esfuérzate en seguirle. (Juan 10.27)
  6. Nunca hagas caso del sentimiento de éste contradice la Palabra de Dios. Pregúntate: "¿Puede ser verdadero lo que siento, si la Palabra de Dios es verdadera?" Y si ambos no puedes ser verdad, entonces cree a Dios y acepta que tu corazón es engañoso. (Romanos 3.4; 1 Juan 5.10-.11)


Brownlow North.

jueves, 12 de enero de 2012

Ora, aunque el infierno se oponga

“El pueblo de Dios no ignora las muchas tretas, trucos y tentaciones que el diablo usa para hacer que una pobre alma, verdaderamente deseosa de tener al Señor Jesucristo, llegue a cansarse de buscar el rostro de Dios, y a pensar que Él no quiere tener misericordia de ella. “Sí”, dice Satanás, “puedes orar cuanto quieras, pero no prevalecerás. Mira tu corazón: duro, frío, torpe y embotado. No oras con el Espíritu, no oras con verdadero fervor; tus pensamientos se van tras otras cosas cuando aparentas estar orando a Dios. Fuera, hipócrita; basta ya; es en vano que sigas luchando.” He aquí, pues, que si el alma no está bien avisada, clamará al momento: “¡El Señor me ha abandonado, mi Dios me ha olvidado!” Mientras que la que está debidamente informada e iluminada dice: “Bien, buscaré al Señor y esperaré; no cejaré, aunque no me diga ni una palabra de consuelo. Él amaba apasionadamente a Jacob, pero le hizo luchar a brazo partido antes de obtener la bendición.” Los aparentes retrasos en Dios no son pruebas de su desagrado; a veces es posible que oculte su rostro de los santos que más ama. Le agrada en extremo mantener a los suyos en oración, y hallarles continuamente llamando a la puerta del cielo. Acaso sea, dice el alma, que el Señor me prueba, o que le agrada oír cómo le presento, gimiendo, mi condición.

domingo, 8 de enero de 2012

Dios se mueve de manera misteriosa

Dios se mueve de una manera misteriosa
para realizar sus maravillas;
planta sus huellas en el mar
y cabalga sobre la tormenta.

Santos temerosos, cobrad nuevo valor;
las nubes que tanto teméis
están hinchadas de misericordia y se abrirán
con bendiciones sobre vuestras cabezas.

No juzguéis al Señor con vuestros
débiles sentidos,
sino confiad en su gracia;
detrás de una providencia de ceño fruncido
Él esconde un rostro sonriente.

Sus propósitos madurarán con rapidez,
abriéndose hora tras hora;
el capullo tendrá amargo sabor,
pero dulce será la flor.

La ciega incredulidad yerra con seguridad,
Y escudriña en vano su obra;
Dios es su propio interprete,
y Él es quien la dará a conocer.

William Cowper ("God moves in a mysterious way" - "Dios se mueve de manera misteriosa")

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Dónde depositas tus afectos?



".. se hicieron abominables como aquello que amaron." Oseas 9.10




Esta es la denuncia que Dios hizo a quienes le habían dejado por ídolos. Esto expresa algo de mucha consideración: "se hicieron como aquello que amaron".


SEREMOS COMO LO QUE AMAMOS

Debemos poner atención de dónde estamos depositando nuestros afectos. Las personas se convierten en lo que aman, en lo que adoran. No estoy hablando de un simple corte de pelo, debes notar que algunos no sólo están copiando un corte de cabello o un estilo de vestir, va mucho más allá. Se imita la soberbia de los artistas, lo bohemio de los poetas, la mentira y vanidad de las estrellas, la superficialidad de los modelos, etc. Estas cosas desplazan a Dios de nuestra vida, alimentan nuestra idolatría y nos ponen en una dirección contraria a lo que Dios quiere para nuestras vidas.


EL LUGAR CORRECTO PARA NUESTROS AFECTOS

Esto nos enseña de manera práctica el sentido benéfico de amar y adorar a Dios. Seremos conformados a la imagen de Cristo en tanto que le amemos, que le adoremos. Por eso debemos conocer a Dios, conocer sus atributos, conocer sus obras. Si amamos a Dios entonces el texto podría extenderse para nosotros de la siguiente manera: "nos haremos santos como Aquel que amamos".


Te invito a meditar en esto y que memorices las palabras de Lucas 10.27 recordando que amar a Dios es un tremendo privilegio y beneficio para la salud de nuestra alma:

"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente"

domingo, 18 de septiembre de 2011

Palabras y corazón


"Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio." Mateo 12.36


Lo que quiero desarrollar en esta entrada es lo siguiente: "Dios toma nota y valora de lo que dices". Paso a desarrollar esto..



LA HIPOCRESÍA Y SU JUICIO

El contexto en el que se encuentra este pasaje es una confrontación de Jesús hacia la incredulidad e hipocresía de los fariseos, de éstos Jesús dice que eran capaces de 'hablar lo bueno, siendo malos', aquí vemos inmediatamente el valor que tienen nuestras palabras. Jesús les acusaba de que sus palabras eran 'inútiles, sin provecho ni sustancia', es decir, eran sólo maquillaje. Jesús les advierte que serán juzgados pues darán cuenta por las mentiras que han dicho. Aquí debemos advertir que si nuestra religión es una mera cáscara, es decir que muestra una apariencia de piedad y un buen hablar frente a los demás pero en la vida privada se deleita en el pecado estamos en grave peligro.


NUESTRAS PALABRAS AÚN SON VALIOSAS

Entre los jóvenes tenemos mala fama de no cumplir precisamente todo lo que prometemos, esto lo sabemos ya sea por experiencia propia o por lo que vemos en los demás. Estas visiones nos llevan sutilmente a distorsionar el valor de nuestros dichos y la razón principal es porque nos centramos en el valor que el hombre le da a las palabras y no en el valor que Dios le da a las palabras. Lo ejemplificaré con una frase bastante común:

"La mayoría de la gente no cumple lo que promete"

Este pensamiento si bien retrata la realidad de las cosas es utilizado para conformarnos al mundo. No lo decimos cuando no nos cumplen lo que nos prometen (¡¡eso jamás!!) sino más bien lo utilizamos como consuelo para nuestra pereza, así podemos comprometernos y fallar sin sentirnos incómodos por esto. Aquí es momento de advertir el error: Esto quita la responsabilidad que tenemos ante Dios por lo que sale de nuestra boca, recuerden que ¡Dios toma nota de lo decimos!


PALABRAS PURAS, NO SIMPLEMENTE LINDAS

La intención de Jesús a través de su declaración es enseñarnos que nuestras palabras hablan acerca de nuestra corazón. Los fariseos hablan bien, quizás cuánto se alababan así mismo y mostraban buena apariencia a los demás, sus palabras eran maravillosas pero ¿eran realmente limpias? Jesús nos indica que no. El énfasis aquí se vuelve no al discurso de los fariseos, sino a su corazón.

¿Es posible sacar el pez del agua sin que esté mojado? De la misma manera ¿sería posible para los fariseos sacar palabras puras si sus corazones estaban podridos con la hipocresía? De ninguna manera. Por esta razón Jesús no está buscando palabras elocuentes, sino corazones puros, sin falsedad.


LA EXHORTACIÓN DE CRISTO

Finalmente, si pensamos que Dios toma nota de nuestras palabras y es sumamente riguroso con ellas algunos podrían apresurarse y decir "mejor me callo y no digo nada más", pero no.. ¿quién le dio boca al hombre? La lengua es un instrumento creado por Dios y si tenemos un nuevo corazón tenemos un nuevo timón para dirigir nuestra boca. Por esto, Jesús luego hace la siguiente declaración:

"El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas"

La invitación de Cristo no está enfocada tanto a seleccionar las palabras que utilizamos sino a seleccionar correctamente el cofre de donde las sacamos. Las palabras realmente son valiosas y agradables al Señor cuando salen del buen tesoro del corazón. Quiero dejarles con la siguiente conclusión:


- El hombre bueno saca del buen tesoro: Debemos llenar nuestro corazón de la Palabra de Dios para poder tener al alcance las cosas buenas que agradan al Señor. Además, el "sacar" significa hacer algo en específico, esto es usar nuestras palabras para edificar a otros.

- El hombre malo saca del mal tesoro: Querido lector, si estás viviendo en hipocresía déjame decirte que aunque hables bien, tus palabras hieden a pudrición delante de Dios porque no proceden de un corazón regenerado, debes saber que serás juzgado por esto y no saldrás impune de su justicia. Dios no necesita que sigas maquillando tu vida, sino que reconozcas delante de Él que tu corazón está mal, sólo Él puede cambiarlo. ¿Recuerdas que dije que nuestras palabras son importantes para Dios? Bueno, pues Dios dice lo siguiente: "Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo." (Romanos 10.9)


"El corazón del hombre es su peor parte antes de ser regenerado— y la mejor luego de esto. Es la sede de principios, y la fuente de las acciones. El ojo de Dios se fija en él— y el ojo del cristiano ha de estar principalmente fijo en él." John Flavel

viernes, 15 de julio de 2011

Le veremos tal como Él es

Aquí, también, ¡cuán distantemente vemos a Cristo! ¡Casi tan lejanamente como a la lejana estrella! Le vemos, pero no de cerca; le contemplamos, pero no junto a nosotros; tenemos un atisbo de Él, pero, ¡oh!, ¡qué longitudes y distancias se extienden de por medio! ¡Qué montes de culpa: una pesada carga! Pero entonces le veremos cercanamente; le veremos cara a cara; como un hombre habla con su amigo, así hablaremos entonces con Jesús. Ahora estamos lejos de Él; entonces estaremos cerca de Él. Lejos en las tierras altas, donde Jesús mora, allí estarán nuestros corazones también, cuando corazón y cuerpo estén "presentes al Señor".

Y ¡oh!, ¡cuán transitoria es nuestra visión de Jesús! Es únicamente un breve espacio de tiempo cuando tenemos un atisbo de Cristo, y luego pareciera apartarse de nosotros. Nuestros carros han sido a veces como los de Aminadab; pero, en breve, las ruedas se han ido, y perdemos al bendito Señor. ¿No han sentido en algunas horas de su vida que han estado de tal manera en la presencia de Cristo, que casi no sabían donde se encontraban? No hablemos de los carros de Elías y de los caballos de fuego; ustedes mismos ardían; podrían haberse convertido en un caballo y en un carro de fuego, e ir al cielo sin ningún problema. Pero entonces, súbitamente, ¿nunca sintieron como si un bloque de hielo hubiera caído en su corazón, y apagado el fuego, y han exclamado: "Adónde se ha ido mi amado? ¿Por qué ha ocultado su rostro? ¡Oh, que oscuro! ¡Qué sombrío!"

Pero, ¡cristianos, no habrá rostros ocultos en el cielo! ¡Bendito Señor Jesús! Tus ojos no estarán cubiertos en la gloria. ¿No es tu corazón un mar de amor, donde discurren todas mis emociones? Y no hay marea baja en tu mar, dulce Jesús, allí. ¿No eres Tú todo? Allí no te perderemos, no pondrás Tu mano delante de Tus ojos allí; pero sin una sola alteración, sin cambio o disminución, nuestros ojos descansados, despejados, te contemplarán perpetuamente a través de la eternidad. "Le veremos tal como él es."

Charles Spurgeon, sobre 1 Juan 3.2

(SERMÓN COMPLETO)

jueves, 23 de junio de 2011

Blaco o negro

Juan, el discípulo amado, en los últimos años de su vida escribe:

"Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna."

Esto no es fruto de la imaginación de Juan, es el testimonio de un mensaje salido de los propios labios de Jesucristo, mediante el cual nos estaba dando a conocer al Padre.

No podemos pensar que esto es una bonita metáfora, esta declaración es un fuerte llamado de atención para aquellos que viven en la tibieza.


¿Es posible tener un cuarto lleno de luz y la vez oscuro? Es absurdo, entonces ¿por qué tantos dicen tener a Dios y viven en completa oscuridad? El mensaje de Juan es claro: son mentirosos, la verdad no está en ellos.

El relativismo de hoy permite que muchos digan: "Sí, Fulanito es cristiano, no se comporta como tal, pero lo es". La Biblia no enseña grises, la verdad es una: eres o no eres.

El mensaje puede sonar sumamente duro, pues pone de manifiesto ante nuestras fluctuantes vidas el carácter inmutable de Dios. Pero es necesario destacar que para los que buscan a Dios de corazón, les es un dulce llamado a la santidad, sinceridad de corazón y humildad. Hermanos, piensen en lo maravilloso que es Dios que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.

Si estás leyendo esto y sabes que estás mintiendo, estás fingiendo una comunión con Dios, la Escritura tiene algo que decir:

"Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios." Juan 3.19-21

miércoles, 22 de junio de 2011

Los inviernos

"Nosotros también, antes que venga la tentación, pensamos que podemos caminar sobre el mar, pero cuando soplan los vientos, sentimos que nos comenzamos a hundir.. Y con todo, ¿acaso eso no nos produce algún bien? No podríamos vivir sin esos giros que toma la mano de Dios sobre nosotros. Tendríamos demasiada carne, si no pasáramos nuestras estaciones invernales. Se dice que en algunos países, los árboles crecen, pero no dan fruto, porque en esos lugares no hay invierno"

Un consejo a tiempo, o consejo para los que sufren, John Bunyan.

martes, 14 de junio de 2011

¿Cómo escaparéis?

"¿Cómo escaparemos si tuviéramos en poco una salvación tan grande?"

Hebreos 2.3

lunes, 14 de marzo de 2011

La Soberanía de Dios: Una doctrina preciosa y práctica

Uno de los grandes gozo de ministrar en una iglesia por veinte años es que uno llega a ver a las personas pasar por las temporadas más oscuras de la vida, apoyarse en la bondad soberana de Dios, y salir al otro lado con fe y gozo inconmovibles. La soberanía de Dios es una doctrina de los más preciosa. Es la madera fuerte del árbol que impide que nuestras vidas sean arrastradas por los vientos de la adversidad. Es la roca que nos levanta de la inundación de la incertidumbre y confusión. Es el ojo del huracán en donde estamos con Dios y miramos hacia arriba al cielo azul de su dominio cuando todo está siendo destruido. "Cuando todo alrededor de mi alma cede" esto es toda mi esperanza y firmeza.

La palabra "soberanía" (como la palabra "Trinidad") no aparece en la Biblia. La uso para referirme a esta verdad: Dios tiene el control supremo del mundo, desde la mayor intriga internacional hasta la caída del pájaro más pequeño en el bosque. Así es como la Biblia lo dice: "Yo soy Dios, y no hay ningún otro... Mi consejo permanecerá, y lograré todo mi propósito" (Isaías 46.9-10, traducción del autor). "Dios hace lo que quiere con los poderes celestiales y con los pueblos de la tierra. No hay quien se oponga a su poder ni quien le pida cuentas de sus actos" (Daniel 4.35). "¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre" (Mateo 10.29). "Pero él es soberano; ¿quién puede hacerlo desistir? Lo que él quiere hacer, lo hace. Hará conmigo lo que ha determinado; todo lo que tiene pensado lo realizará" (Job 23.13-14). "Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca" (Salmo 115.3). "[Dios] hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad" (Efesios 1.11). "Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo" (Romanos 9.15). "Más bien, debieran decir: 'Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello'" (Santiago 4.15).

Una de las razones por la que esta doctrina es tan preciosa para los creyentes es que sabemos que el gran deseo de Dios es mostrar misericordia y bondad a los que confían en él. "Haré con ellos un pacto eterno: Nunca dejaré de estar con ellos para mostrarles mi favor; pondré mi temor en sus corazones, y así no se apartarán de mí. Me regocijaré en favorecerlos... con todo mi corazón y con toda mi alma" (Jeremías 32.40-41). La soberanía de Dios quiere decir que este diseño para nosotros no puede ser frustrado. Nada, absolutamente nada, les ocurre a los que aman a Dios y son llamados conforme a su propósito, excepto lo que es para nuestro más hondo y más alto bien (Romanos 8.28; Salmo 84.11)

Por consiguiente, la misericordia y la soberanía de Dios son las columnas gemelas de mi vida. Son la esperanza de mi futuro, la energía de mi servicio, el centro de mi teología, el lazo de mi matrimonio, la mejor medicina para todas mis enfermedades, el remedio para todos mis desalientos. Y cuando me toque morir (sea tarde o temprano) estas dos verdades estarán junto a mi cama, y con manos infinitamente fuertes y tiernas me levantarán a Dios.

Por ciento ciencuenta años se ha admirado a George Mueller como a un gran hombre de fe debido a la obra que hizo, en especial con los huéfanos en Londres. No muchos saben que él vivió su vida maravillosa con una total confianza en la verdad atesorada de la sobernía de Dios. Cuando la esposa de Mueller murió a los treinta y nueve años, él predicó el sermón funral usando el texto: "Tu eres bueno, y haces el bien" (Salmo 119.68). Mueller relata cómo oró cuando descubrió que ella tenía fiebre reumática:
"Sí, Padre mío, los tiempos de mi querida esposa están en tus manos. Tú desearás solo lo mejor para ella, y para mí, ya sea la vida o la muerte. Si puede ser, levanta de nuevo a mi preciosa esposa; tú puedes hacerlo, aunque ella está muy enferma; pero cualquiera sea la forma en que trates conmigo, sólo ayúdame a continuar y estar perfectamente satisfecho con tu santa voluntad."
La voluntad del Señor fue llevársela. Por consiguiente, con gran confianza en la misericordia soberana de Dios, él dijo:
"Me postro, estoy satisfecho con la voluntad de mi Padre celestial, y busco mediante la perfecta sumisión a su santa voluntad glorificarle, beso de continuo la mano que me ha afligido ... Sin esfuerzo alguno mi alma más íntima habitualmente se regocija en el gozo de esa mujer amada que se ha ido. Su felicidad me da gozo. Mi querida hija y yo no quisiéramos tenerla de vuelta, aun si fuera posible producirlo por un gesto de la mano. Dios mismo lo ha hecho; estamos satisfechos con él."
Esta es la preciosidad de la doctrina de la soberanía de Dios.
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Tomado de "Prueba y Observa", John Piper.
Dedicado a mi querida amiga, Ana Karina. Dios te sostenga.

viernes, 25 de febrero de 2011

Corrigiendo, no rigiendo

"Es cierto que Dios bendice a los creyentes de forma precisa e invariable al bendecirlos con algo de su verdad, y que la creencia equivocada, como tal, es en su propia naturaleza espiritualmente estéril y destructiva. Sin embargo, cualquiera que trata con almas se asombrará una y otra vez por la generosidad de la gracia con la que Dios bendice a los necesitados que nos miran como una muy diminuta aguja de verdad escondida en medio de todo el pajar del error mental. Como he dicho, incontables pecadores experimentan en verdad la gracia salvadora de Jesucristo y el poder transformador del Espíritu Santo mientras sus nociones con respecto a ambos son erráticas y en su mayor parte incorrectas. (¿En dónde, en realidad, estaría alguno de nosotros si la bendición de Dios hubiera sido retenida hasta que nuestras nociones fueran correctas? Todo creyente sin excepción experimenta mucho más en el camino de la misericordia y la ayuda que lo que la cualidad de sus nociones garantiza)."

(J. I. Packer ~ Keep in the Step with de Spirit, p.20)


Cuando corregimos a nuestro hermano, no seamos ásperos, pretendiendo querer ayudar ocultando el rostro misericordioso de nuestro Dios. Es cierto que hoy se han propagado muchos errores en el cristianismo, pero recordemos que nosotros estuvimos totalmente equivocados antes de conocer a Cristo y nuestro Padre fue infinitamente misericordioso en llamarnos a su luz. Si tu no eres capaz de curar, no hagas tal como herir a tu hermano mostrándote superior por estar en lo correcto. Confía en el poder del Espíritu Santo, porque Dios hiere, y sus manos curan.

Sé que muchos han sido atropellados al ser enseñados sin misericordia ni amor. Confío en Cristo que restaurará a sus ovejas.

Muere a ti mismo, salva a tu hermano.

domingo, 28 de noviembre de 2010

¡Porque habéis vencido al mundo!

Hoy tuve el hermoso privilegio de ver a algunos de mis hermanos en Cristo bautizándose, dando así testimonio público de su obediencia a Jesucristo delante de Dios y todos los presentes.

Mientras se bautizaban, pensaba en mi Señor Jesucristo. Entre tanto que pensaba en Su obediencia y miraba las túnicas blancas de mis amigos, vino a mi recuerdo una figura relatada en uno de mis libros favoritos, la cual me gustaría que leyeran:

"En seguida llevó a Cristiano a un sitio muy delicioso, donde había un soberbio y bellísimo palacio, en cuya azotea había algunas personas vestidas de oro y a cuya puerta vio una gran muchedumbre de hombres, muy deseosos, al parecer, de entrar; pero que no se atrevían. Vio también a poca distancia de la puerta un hombre sentado a una mesa, con un libro y recado de escribir, y tenía el encargo de ir apuntando los nombres de los que entraban. Además vio en el portal muchos hombres armados para guardar la entrada, resueltos a hacer todo el daño posible a los que intentasen entrar. Mucho sorprendió esto a Cristiano; pero su asombro subió de punto al observar que mientras todos retrocedían, por miedo a los hombres armados, uno que llevaba retratada en su semblante la intrepidez se acercó al que estaba sentado a la mesa, diciéndole: "Apunte usted mi nombre", y luego desenvainando su espada y con la cabeza resguardada por un yelmo acometió por medio de los que estaban puestos en armas, y a pesar de la furia infernal con que se lanzaron sobre él, empezó a repartir denodadamente tajos y golpes. Su intrepidez fue tal que, aunque herido y habiendo derribado a muchos que se esforzaban desesperadamente por detenerle, se abrió paso y penetró en el palacio, a tiempo que los que habían presentado la lucha desde la azotea, le vitoreaban, diciéndole: "Entrad, entrad y lograréis la gloria eterna." Después de lo cual le recibieron gozosos en su compañía y le vistieron con vestiduras resplandecientes, semejantes a las suyas."

Bunyan, John. "El progreso del peregrino", capítulo V.


Hoy sólo podría decir, seguir a Cristo requiere todo de nosotros. Tan sólo obedezca, así como Cristo lo hizo para darnos salvación.


"Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. "

Apocalipsis 21.6-7


Dedicación especial a mis hermanos que se bautizaron.

lunes, 9 de agosto de 2010

Cristo

"Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna 
sino a Jesucristo, y a éste crucificado."

(1 Corintios 2.2)

Y tú querido lector ¿qué te has propuesto saber hoy?

domingo, 1 de agosto de 2010

Cristo es todo

Querido lector, hoy leyendo una carta de John McCarthy a su amigo Hudson Taylor, un misionero del siglo XIX al interior de China, algo caló profundo en mi corazón, quiero compartirlo contigo:

"Recibir al Señor Jesús es iniciar la santidad; venerar al Señor Jesús es acrecentar la santidad; entregarse por completo al Señor Jesús es llegar a la cima de la santidad."


Esto me llevó a recordar:

"pues la voluntad de Dios es vuestra santificación"
1 Tesalonicenses 4.3


Gracias doy a Dios por el privilegio de conocer a Jesús. Me declaro ignorante ante su infinita persona pero algo sé: me ha llamado a seguirle y su voluntad es mi semejanza a Él.
Sea esa tu paz y motivación máxima querido lector, que Cristo Jesús sea tu todo en todo. Entrega tu vida a Él, se obediente y reposa en el Hijo de Dios. Amén.

lunes, 21 de diciembre de 2009

No te empobrezcas

Proverbios 20:13
“No ames el sueño, para que no te empobrezcas;
Abre tus ojos, y te saciarás de pan.”


En Cristo hay descanso, refugio y sustento, ¿por qué hemos de dormir? Aquellos que corren por el camino del conocimiento de Dios dispuestos a cumplir su voluntad no se cansarán, los que caminan cautelosos por las sendas de su justicia no se fatigarán. Un corazón sensible a la voz de su Creador no fluctuará sus pasos, su sendero será iluminado por la Verdad. Querido joven ¡despierta! no te empobrezcas a causa de tu pereza, ruega a Dios que alumbre los ojos de tu entendimiento para que sacies tu alma, no te duermas.
 
 
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