jueves, 12 de enero de 2012
Consejos para escuchar la Palabra con provecho
jueves, 17 de noviembre de 2011
Tu Gloria en mi valle
Señor, santo y excelso, humilde y manso
Me has traído al valle de la visión
Desde esta mi morada en el abismo, te veo en las alturas;
Y rodeado por montañas de iniquidad contemplo tu gloria.
Enséñame la paradoja
Que el camino de descenso es el mismo que asciende,
Que humillarse es exaltarse,
Que el corazón quebrantado es el corazón sanado,
Que el espíritu contrito es el corazón gozoso,
Que el alma arrepentida es el alma victoriosa,
Que no tener nada es tenerlo todo,
Que llevar la cruz es llevar la corona,
Que dar es recibir,
Que el valle es el lugar de la visión.
Señor, en el día se divisan tus estrellas
Desde el pozo más profundo,
Y cuanto más profundo es, mayor es el resplandor de ellas.
Concédeme hallar tu luz en mi oscuridad,
Tu vida en mi muerte,
Tu gozo en mi dolor,
Tu gracia en mi pecado,
Tus riquezas en mi pobreza,
Tu gloria en mi valle.
jueves, 14 de julio de 2011
Peligro
Soberano Comandante del Universo,
Estoy tristemente abrumado por dudas, temores, incredulidad, en un sentir de oscuridad espiritual. Mi corazón está lleno de pensamientos impíos e inquietud, y soy incapaz de producir fe. Mi Piloto celestial ha desaparecido, y mis manos se han deslizado de la Roca Eterna; me hundo en el cieno profundo bajo tormentas y olas, en horror y angustia inexpresable.
Ayúdame, oh Señor, a arrojarme absoluta y totalmente a Ti, para mejor, para peor, así sin consuelo y sin esperanza. Dame paz a mi alma, confianza, amplía mi mente hasta que el gozo de la mañana regrese después de la tribulación nocturna; agua a mi alma rica en bendiciones divinas; concede que yo pueda recibir tu lección de humildad en privado para que pueda disfrutar de Ti en público; dame la cima de una montaña tan alta como el valle es bajo.
Tu gracia puede derretir al peor pecador, y yo soy tan vil como él; sin embargo Tú me has hecho un monumento de gracia, un trofeo de poder redentor; en mi angustia no me dejes olvidar esto.
Omnisciente Dios, tu infalible providencia ordena cada evento, endulza todo temor, revela la presencia del mal en bienes aparentes, pone de manifiesto el bien verdadero sacando el mal aparente, hace insatisfactorio lo que pongo en mi corazón para mostrarme la criatura corta de vista que soy, y me enseña a vivir por fe sobre Su bendición.
Que en mi dolor y noche pueda ser llamado Neftalí –"satisfecho con tu favor" – ayúdame a amarte como tu hijo, y caminar como es digno de mi llamamiento celestial.
Traducido de "Peril - The Valley of Vision"
domingo, 5 de junio de 2011
La oración de amor
Tu nombre es amor,
en amor recibe mi oración.
Mis pecados son más que toda la arena del mar,
pero donde abunda el pecado,
ahí la gracia sobreabunda.
Mira a la cruz de tu amado Hijo,
y ve la hermosura de su sangre expiatoria;
Escucha a su intercesión que nunca falla,
y susurra a mi corazón, "Tus pecados son perdonados,
ten ánimo, descansa en paz."
Cataratas de gracia desde el cielo fluyen por siempre,
y la misericordia nunca cesa de otorgar beneficios.
Concédeme más y más
Apreciar el privilegio de la oración,
Para llegar a ti como un vil pecador,
Para encontrar en ti perdón,
Para conversar contigo;
Para conocer que la oración es
el camino que mis pies afirman,
el cerrojo a la puerta de mis labios,
la luz que brilla a través de mis ojos,
la música de mis oídos,
la médula de mi entendimiento,
la fuerza de mi voluntad,
el poder de mi afecto,
la dulzura de mi memoria.
Que el tema de mis oraciones siempre sea
sabio, humilde, sumiso,
obediente, bíblico, como Cristo.
Dame una fe inquebrantable
que nunca suplica en vano,
que si parece no obtener mis peticiones
tendré mayores, y más ricas respuestas,
superando todo lo que pido o entiendo.
Sin buscar, me has dado
el más grande regalo, la persona de tu Hijo,
y en Él me has de dar todo lo que necesito.
(Tomado de una colección de trabajos puritanos llamado "The Valley of Vision", publicado en 1975 por Arthur Bennett.
Traducido por Edison Ovalle.)
jueves, 24 de febrero de 2011
Llévame entonces a la cruz y déjame ahí
“Señor, soy una cáscara llena de polvo
pero animada por un alma invisible, irracional,
y renacido por el invisible poder de la gracia.
Y no soy ningún objeto de alto precio, sino
quien no tiene nada, ni es nada;
aunque he sido elegido por ti desde la eternidad,
entregado a Cristo y nacido de nuevo.
Estoy profundamente convencido del mal
y la miseria de mi estado de pecado,
de la vanidad de las criaturas,
pero también de la suficiencia de Cristo.
Cuando tú me guías, quiero controlarme yo mismo.
Cuando tú debes de ser soberano, quiero gobernarme solo.
Cuando tu cuidas de mí, me creo suficiente.
Cuando debo depender de lo que me das, recurro a lo mío.
Cuando debo someterme a tu providencia, sigo mi voluntad.
Cuando debo estudiar, amar, honrar y confiar en ti; me sirvo a mí mismo.
Fracaso y corrijo tus leyes para que se adapten a mí, en vez de yo a ti.
Busco la aprobación humana y soy por naturaleza un idolatra.
Señor es mi diseño principal devolverte mi corazón a ti.
Convénceme de que yo no puedo ser mi propio dios,
ni hacer feliz a mi propia vida;
ni ser mi propio Cristo para restaurar mi alegría.
Ni ser mi propio espíritu para enseñar, guiar y gobernarme.
Ayúdame padre a ver que la gracia hace todo eso
por medio de la aflicción providencial.
Por que cuando mi crédito es mi dios, tú me humillas;
cuando las riquezas son mi ídolo, tú haces que vuelen;
cuando un placer es mi todo, tu lo cambias en amargura.
Quítame mi ojo aventurero, mi oído curioso,
mi apetito codicioso, mi corazón lascivo.
Muéstrame que ninguna de estas cosas puede sanar una conciencia herida
o sostener una estructura que se derrumba,
o retener un espíritu que se va.
Llévame entonces a la cruz y déjame ahí.”
[Tomado de: "El valle de la visión - Una colección de devociones puritanas"]
Con esto me voy a dormir, espero hermanos que esta piadosa oración renueve en ustedes una necesidad y nuevo sentido de humillación delante de Dios, hagan morir por el espíritu el humanismo que impera en ustedes. ¡Sólo a Dios sea la gloria!