jueves, 12 de enero de 2012
Ora, aunque el infierno se oponga
jueves, 17 de noviembre de 2011
Tu Gloria en mi valle
Señor, santo y excelso, humilde y manso
Me has traído al valle de la visión
Desde esta mi morada en el abismo, te veo en las alturas;
Y rodeado por montañas de iniquidad contemplo tu gloria.
Enséñame la paradoja
Que el camino de descenso es el mismo que asciende,
Que humillarse es exaltarse,
Que el corazón quebrantado es el corazón sanado,
Que el espíritu contrito es el corazón gozoso,
Que el alma arrepentida es el alma victoriosa,
Que no tener nada es tenerlo todo,
Que llevar la cruz es llevar la corona,
Que dar es recibir,
Que el valle es el lugar de la visión.
Señor, en el día se divisan tus estrellas
Desde el pozo más profundo,
Y cuanto más profundo es, mayor es el resplandor de ellas.
Concédeme hallar tu luz en mi oscuridad,
Tu vida en mi muerte,
Tu gozo en mi dolor,
Tu gracia en mi pecado,
Tus riquezas en mi pobreza,
Tu gloria en mi valle.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Una carta desde la ignorancia
Soberano Creador:
He conocido que todo lo puedes, que todo lo sabes.. tal conocimiento es alto, no lo puedo comprender.. aún no escribo estas lineas y Tú ya las conoces, pues todas las cosas están desnudas y abiertas ante tus ojos, ni aún mi suspiro te es oculto ¿a dónde huiré de tu presencia?
Tú miras el corazón y mi corazón se trastorna dentro de mí, porque me rebelé en gran manera, Dios grande y temible. Medita mi corazón estando en mi cama, y calla. Muy limpio eres de ojos para ver el mal.. y si mirares éstos mis pecados ¿cómo podré mantenerme?
Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado, mi alma espera sólo en Ti, tan sólo límpiame y seré más blanco que la nieve.
jueves, 21 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Ora pidiendo FE
"Debo orar pidiendo FE
Señor, concédeme el poder creer; * porque la fe por la cual soy salvo no es obra mía, sino que es un don de Dios. *
Señor, aumenta mi fe * y suple lo que en ella falta, * para que pueda crecer firme en la fe dando gloria a Dios. *
Señor, que yo pueda estar crucificado con Cristo, para que la vida que ahora vivo en la carne, la pueda vivir en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se dio a sí mismo por mí; * y pueda llevar en mí continuamente la muerte de Jesús, para que también pueda manifestarse la vida de Jesús en mi cuerpo mortal. *
Que de la misma manera que he recibido a Cristo, me permitas andar en él y crecer en él y establecerme en la fe, tal como fui enseñado, abundando en acción de gracias. *
Que toda tu palabra me beneficie, estando unidos por fe, * esa fe por la cual recibo tu testimonio y sello la verdad de que Dios es verdadero. *
Te ruego que obres en mí esa fe que es la seguridad de las cosas que esperamos y la convicción de las cosas que no vemos, * por la cual yo pueda ver por encima de las cosas que se ven, aquellas que son temporales, y pueda ver las que no se ven, las que son eternas. *
Dame la fe para poner al SEÑOR siempre delante de mí * y para poder fijar mis ojos en Él, * para que pueda hacer todo como viendo al invisible, puesta la mirada en la recompensa. *
Que mi corazón sea limpio por la fe, * y que sea mi victoria para vencer al mundo; * y que me guarde de desmayar al creer que veré la bondad del SEÑOR en la tierra de los vivos. *"
Matthew Henry.
(Los asteriscos (*) son links a la base bíblica de la petición)
jueves, 14 de julio de 2011
Peligro
Soberano Comandante del Universo,
Estoy tristemente abrumado por dudas, temores, incredulidad, en un sentir de oscuridad espiritual. Mi corazón está lleno de pensamientos impíos e inquietud, y soy incapaz de producir fe. Mi Piloto celestial ha desaparecido, y mis manos se han deslizado de la Roca Eterna; me hundo en el cieno profundo bajo tormentas y olas, en horror y angustia inexpresable.
Ayúdame, oh Señor, a arrojarme absoluta y totalmente a Ti, para mejor, para peor, así sin consuelo y sin esperanza. Dame paz a mi alma, confianza, amplía mi mente hasta que el gozo de la mañana regrese después de la tribulación nocturna; agua a mi alma rica en bendiciones divinas; concede que yo pueda recibir tu lección de humildad en privado para que pueda disfrutar de Ti en público; dame la cima de una montaña tan alta como el valle es bajo.
Tu gracia puede derretir al peor pecador, y yo soy tan vil como él; sin embargo Tú me has hecho un monumento de gracia, un trofeo de poder redentor; en mi angustia no me dejes olvidar esto.
Omnisciente Dios, tu infalible providencia ordena cada evento, endulza todo temor, revela la presencia del mal en bienes aparentes, pone de manifiesto el bien verdadero sacando el mal aparente, hace insatisfactorio lo que pongo en mi corazón para mostrarme la criatura corta de vista que soy, y me enseña a vivir por fe sobre Su bendición.
Que en mi dolor y noche pueda ser llamado Neftalí –"satisfecho con tu favor" – ayúdame a amarte como tu hijo, y caminar como es digno de mi llamamiento celestial.
Traducido de "Peril - The Valley of Vision"
domingo, 5 de junio de 2011
La oración de amor
Tu nombre es amor,
en amor recibe mi oración.
Mis pecados son más que toda la arena del mar,
pero donde abunda el pecado,
ahí la gracia sobreabunda.
Mira a la cruz de tu amado Hijo,
y ve la hermosura de su sangre expiatoria;
Escucha a su intercesión que nunca falla,
y susurra a mi corazón, "Tus pecados son perdonados,
ten ánimo, descansa en paz."
Cataratas de gracia desde el cielo fluyen por siempre,
y la misericordia nunca cesa de otorgar beneficios.
Concédeme más y más
Apreciar el privilegio de la oración,
Para llegar a ti como un vil pecador,
Para encontrar en ti perdón,
Para conversar contigo;
Para conocer que la oración es
el camino que mis pies afirman,
el cerrojo a la puerta de mis labios,
la luz que brilla a través de mis ojos,
la música de mis oídos,
la médula de mi entendimiento,
la fuerza de mi voluntad,
el poder de mi afecto,
la dulzura de mi memoria.
Que el tema de mis oraciones siempre sea
sabio, humilde, sumiso,
obediente, bíblico, como Cristo.
Dame una fe inquebrantable
que nunca suplica en vano,
que si parece no obtener mis peticiones
tendré mayores, y más ricas respuestas,
superando todo lo que pido o entiendo.
Sin buscar, me has dado
el más grande regalo, la persona de tu Hijo,
y en Él me has de dar todo lo que necesito.
(Tomado de una colección de trabajos puritanos llamado "The Valley of Vision", publicado en 1975 por Arthur Bennett.
Traducido por Edison Ovalle.)
miércoles, 24 de noviembre de 2010
El Dios que me favorece
Hoy quiero agradecer a Dios a través de mi Señor Jesucristo por su infinita misericordia de enviar su Espíritu a morar en los que creemos en su Hijo.
Quisiera compartir el siguiente pasaje con ustedes, el cual está en Romanos 8.26-27:
"Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos."
¿Cree usted que sabe qué ha de pedir como conviene? Querido lector, debemos conocer nuestra gran ruina, que sin la ayuda de Dios nada podemos hacer, porque ¿cómo seremos ayudados sino reconocemos nuestra debilidad?
Efesios 6.18 nos dice:
"orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu"
Esto nos enseña que debemos orar en todo tiempo y no por obligación, ni por jactancia, ni por ser vistos ni oídos por los hombres, pues la oración que Dios escucha no es aquella que está correctamente adornada, sino aquella que demuestra la necesidad de ser ayudada y sostenida por el Espíritu, el cual conoce todas las de Dios.
Todo esto apunta a la humillación, a reconocer nuestra debilidad y limitación. El salmista se pregunta, en el Salmo 19 verso 12:
"¿Quién podrá entender sus propios errores?
Sin duda sólo Dios puede intervenir de manera que abramos nuestros ojos espirituales. La enseñanza es simplemente esta: la oración es completamente vital para un cristiano. Y además de vital debe ser continua, como la respiración para cualquier ser humano.
Quiero rescatar una frase de Spurgeon, en una ocasión dijo:
"Tiemblo por aquel que nunca ora."
Y gran verdad hay en esta frase, pues del que nunca ora existen remotas posibilidades de que realmente haya nacido de nuevo y sea un hijo de Dios.
Examine su vida de oración, pues sin ella nunca podrá llevar abundante fruto. Recuerde siempre que el Espíritu intercede por nosotros, no rechace la gran ayuda que nos ha dejado Cristo.
“Dime cuáles son las oraciones de un hombre y te diré cuál es el estado de su alma. La oración es el pulso espiritual.” — J. C. Ryle
"Clamaré al Dios Altísimo,
Al Dios que me favorece."
Salmo 57.2
